HISTORIA Y GEOGRAFÍA

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domingo, 18 de abril de 2010

LA CREACIÓN DEL ESTADO FRANQUISTA: FUNDAMENTOS IDEOLÓGICOS Y APOYOS SOCIALES


1.-Represión y apoyos sociales del régimen

Francisco Franco fue un dictador que detentó un poder sin paralelo en la historia de España, estableciendo un régimen totalitario tras la victoria de los militares sublevados contra la República, desde 1939 hasta 1975. Franco era generalísimo de los tres ejércitos, jefe del partido único, jefe del Estado y presidente del gobierno. Tenía el control absoluto del poder ejecutivo y del poder legislativo, al gobernar a base de decretos y crear unas Cortes que necesitaban siempre de su aprobación. También extendió su tutela hacia el poder judicial a través de los tribunales militares y la depuración de la carrera judicial. La propaganda hizo de el un “Caudillo por la Gracia de Dios”.
El régimen se fundamentó también en la anulación de la oposición, que tuvo que optar por el exilio ante la política represora de los vencedores. El nuevo régimen adquirió las características de un Estado policial militarizado, los tribunales de justicia se militarizaron y se aplicó el código de justicia militar. A parte del gran número de ejecuciones durante la guerra, las condenas a muerte de los primeros años ascienden probablemente a los 70.000. El resto de represaliados conocería largos años de reclusión en campos de concentración, trabajos forzados, destierros, inhabilitaciones para ejercer cargos públicos, confiscación de bienes (de políticos, partidos y exiliados) ... Para ello se establecieron leyes como la Ley Responsabilidades Políticas (1939), que represaliaba con carácter retroactivo a todos aquellos que habían colaborado con la República, o la Ley de Represión de la Masonería y el Comunismo (1940). Todo el funcionariado fue depurado también, y se estableció una abrumadora censura que impuso un modelo cultural y social ultraconservador. Sobre estas bases se comenzó a cimentar la nueva estructura política.
Sus apoyos sociales fueron la oligarquía terrateniente, industrial y financiera, que recuperó sus propiedades y, en medio de la miseria general que dominó los años cuarenta, acumuló enormes beneficios al no existir conflictividad laboral. Además podemos incluir un gran número de pequeños propietarios agrícolas, de la Meseta Norte sobre todo, de mentalidad conservadora, defensores de la familia, la propiedad privada, la religión católica y la nostalgia del orden público; así como un gran número de funcionarios adeptos al régimen y beneficiados por él.
Las clases medias urbanas mantuvieron una actitud pasiva y sumisa, ya que en la guerra se habían visto desbordados por los excesos revolucionarios, y los sectores populares -jornaleros y proletariado industrial-, que podían constituir la principal fuente de oposición, en su mayor parte mantuvieron la pasividad política debido a la represión, el miedo y el control policial.
Franco subió al poder justo en el momento en que Europa se debatía entre el fascismo y las democracias (II Guerra Mundial) y más tarde la pugna fue entre democracia y comunismo. Todo esto condicionó a su régimen, como veremos a continuación.




2.-La organización y fundamentos del estado franquista 

2.1.-Organización y fundamentos del régimen

*Para dar contenido ideológico a su régimen Franco adoptó los principios de las “familias” políticas en las que tenía apoyo, a la vez que las controlaba, evitando el excesivo predominio de alguna de ellas. Estas "familias" son:

-El ejército: sus principales aportaciónes ideológicas al régimen fueron el nacional-patriotismo: una visión unitarista y tradicionalista de España ("España: una, grande y libre"); y el anticomunismo como enemigo de los valores tradicionales de la Nación Española. Se prohibían los separatismos y el uso de lenguas que no fueran la castellana. El ejército fue el principal baluarte del nuevo Estado, al apoyar firmemente a su "Generalísimo", y en los años cuarenta un gran número de ministros y subsecretarios eran militares.

-La Falange, en la que por decreto se integraron las distintas ramas políticas (carlistas, monárquicos, etc.) que apoyaron la sublevación, aportó al franquismo elementos de su ideología y de su imagen externa (uniformes, símbolos...). Antiliberal, antimarxista y antidemocrática, la Falange propiciaba el nacional-sindicalismo, un sistema totalitario basado en las teorías corporativistas del fascismo italiano sobre la organización del Estado, controlado por un partido y un sindicato únicos que debía superar los conflictos entre clases sociales fomentando los sentimientos de solidaridad nacional. En el sindicato único (CNS: Central Nacional Sindical) estaban representados patronos y obreros, sin concesión a la "lucha de clases". Falange tuvo un papel destacado en los primeros gobiernos (Ramón Serrano Suñer, ministro de exteriores; Girón de Velasco, de trabajo...), y en la sociedad, a través de sus organizaciones: Sección Femenina, el Frente de Juventudes o la Organización Juvenil Española, OJE .

-La Iglesia apoyó a los sublevados el 18 de julio de 1936, a los que bendijo como cruzados y mártires caídos por Dios y por España. Ya ganada la guerra, Franco empezó a controlar a la jerarquía eclesiástica a través del derecho de presentación de obispos ante el Vaticano. Como contrapartida, concedió a la Iglesia una preeminencia ideológica absoluta. El Estado se declaró confesional y suprimió la legislación laica de la República. La sociedad española estuvo controlada por la Iglesia, que controlaba la educación y la censura. Esto acabó dando nombre a la ideología del régimen: nacional-catolicismo, es decir, la defensa de la religión y de la moral católicas en sus versiones más tradicionales, como algo consustancial a la propia España, en virtud de la cual justificó la dura represión que se emprendió contra la masonería y el comunismo.

-Los monárquicos y tradicionalistas, partidarios de la monarquía por la vía borbónica o carlista respectivamente, fueron mantenidos dentro del régimen al no cerrar Franco la puerta a una restauración monárquica.

*En estos primeros años se produjo también la institucionalización del Estado Autoritario. La democracia o distintas opciones, según Franco, solo servían para enfrentar a la gente, así que se prohibieron los partidos, y al conglomerado de sublevados victoriosos y sus instituciones se le denominó Movimiento Nacional. En lugar de Constitución se establecieron unas Leyes Fundamentales:

-La Ley Constitutiva de las Cortes (1942) definía una cámara en la que los procuradores eran designados por el poder de entre las personalidades, aunque se disponía la participación a través de la familia, el municipio  el sindicato.  Se limitaba a refrendar los proyectos de ley presentados por el dictador. A este sistema se le llamó democracia orgánica, en contraposición a la democracia clásica liberal.

-La Ley de Referéndum Nacional (1945) reconocía el derecho de los españoles al voto, que podía ejercerse en consultas electorales sobre determinados asuntos del Estado. Pero las pocas que se llegaron a hacer estuvieron sujetas a todo tipo de manipulaciones propagandísticas.

-Fuero de los Españoles (1945), imitación de una declaración de derechos y deberes

-Ley de sucesión a la Jefatura del Estado (1946), que establecía el gobierno vitalicio de Franco, tras el cual solo él podía elegir sucesor.

-Ley de Principios del Movimiento Nacional (1958): reafirmaba los viejos principios teóricos y valores ideológicos del régimen: antiliberalismo, anticomunismo, patrioterismo, conservadurismo, nacional-catolicismo, etc. El Consejo Nacional del Movimiento velaba por la integridad de los mismos.

-Ley Orgánica del Estado (1967): Sancionaba la denominada democracia orgánica, que organizaba una cierta representatividad a través de lo que se consideraban los órganos naturales de la convivencia: la familia, el municipio y los sindicatos (corporativos), que elegían a parte de los procuradores en Cortes.

(En total serían siete leyes con el Fuero del trabajo de 1938, que establecía un estado corporativo)



3. Evolución en los primeros años (1939-1950)
3.1-Política internacional
En 1939 la España franquista mantenía unas relaciones excelentes con la Alemania nazi y la Italia fascista, sin embargo, al estallar la guerra Segunda Guerra Mundial se declaró neutral, para más tarde declararse “no beligerante”, no cerrando las puertas así a una intervención del lado del eje, a cambio de entrar en el reparto de las colonias británicas y francesas si estos eran vencidos. La ayuda que España podía prestar era poca en comparación con lo que Franco pedía, por lo que Hitler la desestimó en Hendaya (Junio de 1940). Aún así Serrano Súñer, ministro de exteriores del periodo, colaboró con el eje en lo que pudo y en 1941 mando al frente ruso la División Azul. Ante las derrotas nazis, la política exterior cambió, quitando a Serrano Súñer y retirando la División Azul en 1943.


Acabada la Segunda Guerra Mundial con la victoria aliada, las Naciones Unidas negaron la entrada España y se cerraron las fronteras para aislar a la dictadura. El régimen intentó borrar su imagen fascista y homologarse a las democracias occidentales convirtiéndose en una democracia orgánica (leyes de 1945, citadas anteriormente) pero sin éxito, ya que se retiraron los embajadores de Madrid en 1946 y se vetó la participación de España en las ayudas del Plan Marshall para la reconstrucción de la Europa occidental.
La dictadura reforzó su línea autárquica y represiva y su discurso ultranacionalista en manifestaciones multitudinarias de apoyo a Franco (plaza de Oriente). El gobierno hizo responsable del boicot político y económico a una conspiración internacional judeo-masónica encabezada por la Rusia comunista.


3.2.-Política económica: la Autarquía
Tras la guerra el país estaba destrozado, por lo que no pudo aprovechar su situación de neutralidad durante la II Guerra Mundial para mejorar su economía. Las infraestructuras no fueron las más dañadas, pero si la población, que entre víctimas y exiliados quedó sin gente para trabajar. La vida en las ciudades era difícil y la gente volvió al campo, ruralizándose la economía.
El Estado franquista quiso controlar la vida económica: fijó los precios, racionó el consumo, estableció los cupos de producción y determinó los salarios. Se intentó la autarquía: el gobierno buscó la autosuficiencia económica del país, limitando las inversiones extranjeras al 25% del capital de las empresas para evitar una pérdida de soberanía nacional, redujo al mínimo las importaciones y planificó la actividad económica para aprovisionarse con recursos de procedencia nacional.
Se creo el INI (Instituto Nacional de Industria) para crear empresas públicas en los principales sectores como la siderurgia, la química y las industrias navales vinculadas a la defensa. La escasez de capitales y tecnología creó una industria obsoleta y poco ambiciosa, cuyas deficiencias fueron cubiertas por el INI. Mientras la población sufría el racionamiento ante la escasez.
La reforma agraria se suprimió, volviendo a una situación de propiedad obsoleta. La agricultura tenía rendimientos inferiores a los de los años treinta: la producción nacional de cereales era insuficiente para alimentar a toda la población. El régimen franquista culpó a la sequía de 1945 a 1949 de este descenso de la producción, pero influyeron otros factores como la falta de maquinaria y abonos, y la incapacidad de estimular la producción.

http://www.rtve.es/mediateca/videos/20091219/informe-semanal-pan-lumbre/653293.shtml

En el cese de las importaciones tuvo mucho que ver el aislamiento internacional, aunque se revistiera de Autarquía. Pocos países comerciaban con España, como Argentina. Por otra parte, el comercio interior se vio alterado por la escasez de productos y la regulación de precios por parte del Estado, único comprador de la producción El racionamiento y los precios oficiales dieron lugar al estraperlo o mercado negro, cuyos precios eran tres veces superiores a los oficiales. Ello fomentó el acaparamiento de productos para desviarlos hacia este comercio clandestino y agravó los problemas de abastecimiento de la población. El valor de la peseta se mantuvo
artificialmente alto.
La renta percápita anterior a la guerra no se recuperó hasta 1953. Los precios aumentaron y los salarios se mantuvieron muy bajos (no había sindicatos) lo que permitió a la burguesía obtener enormes benefi­cios. Al mismo tiempo, el hambre y la desnutrición se convirtieron en algo habitual.

3.3.- La oposición al régimen
En los primeros momentos, la oposición en el interior se limitó a la acción descoordinada de núcleos guerrilleros en áreas montañosas, los maquis, integrados por excombatientes del ejército republicano. Realizaron sabotajes, asaltos a bancos y presiones diversas sobre los caciques locales para que ayudaran a las familias de presos o ejecutados. Su acción más espectacular fue la efímera ocupación militar del valle de Arán en septiembre de 1944.
En el exilio, las desavenencias entre las fuerzas republicanas impidieron la organización de una oposición. Pero la victoria de los aliados y después el bloqueo internacional contra el franquismo despertaron el entusiasmo de los exiliados republicanos y avivaron las esperanzas de los monárquicos. Unos y otros se pusieron en contacto para crear un frente común de oposición a Franco.
En el interior también se planteaba la oposición monárquica. En marzo de 1945 desde Lausana, don Juan de Borbón publicó un manifiesto en el que, tras hablar del fracaso del régimen de Franco, proponía como alternativa para España la monarquía tradicional. El manifiesto complicó más las relaciones entre don Juan y el dictador, que fueron tensas hasta la muerte de éste. Sin embargo, y a pesar de que el futuro de la monarquía seguía siendo incierto, en 1948 Juan de Borbón aceptó enviar a su hijo Juan Carlos a España para acabar su formación, bajo la supervisión de Franco, para mantener abierta la vía del restablecimiento de la monarquía en España.
También en el interior permanecieron activos pequeños grupos del PCE, el PSOE y la CNT pues, a pesar de la prohibición de difundir noticias sobre sus actividades en la prensa nacional, se conocieron detenciones y ejecuciones de sus componentes durante los años cuarenta.

4.-Evolución posterior del régimen

Durante los años cincuenta, la consolidación del régimen fue propiciada, en gran medida, por el fin del aislamiento internacional de España, ya que con el inicio de la Guerra Fría Franco comenzó a ser considerado por los EE.UU. como un aliado en la lucha contra el comunismo, firmando un tratado en 1953 por el que se ayudaría económicamente a España, la cual aceptaba que se localizaran en su territorio bases americanas. Esto propició la aceptación internacional del régimen así como su entrada en la ONU.
En el interior, el fracaso de la autarquía llevó a la aplicación de nuevas medidas Iiberalizadoras (Plan de Estabilización, 1959), que junto a la positiva coyuntura internacional y la emigración a Europa, condujeron hacia un gran crecimiento económico en la década de los sesenta, sustentado en la industria y el turismo. Esto llevó a la mejora de las condiciones de vida. También se produjo una cierta apertura en el ámbito político y un fortalecimiento de la oposición interior. Es la etapa conocida como "desarrollismo" (años 60).
Los años finales estuvieron marcados por el parón económico debido a la crisis del petróleo, el aumento de la oposición interior, y el mantenimiento de una política represiva contra toda oposición, prevaleciendo los sectores “duros” del franquismo frente a otros más aperturistas. El 20 de Noviembre, tras una larga agonía, Franco fallecía, finalizando así la dictadura y dándose paso a una transición hacia la democracia.